Mes: junio 2012

Hellboy trae de vuelta su crucifijo al Perú


Si me pidieran nombrar un buen personaje creado bajo el formato clásico del superhéroe pero que se mantiene fuera del circuito de Marvel y DC, que tiene una dinámica propia y un nutrido universo de personajes secundarios, mi primera opción sería Hellboy (la segunda sería Invencible de Robert Kirkman pero eso no viene al caso).

Para muchos, Hellboy es un cómic de historias sencillas y bien armadas, nada más. Pero para su creador, el norteamericano Mike Mignola, Hellboy fue la llave de la consagración. Y no solo por el éxito comercial que tuvo su coloso rojo, sino porque demostró que además de ser un notable dibujante, que sorprendía con los claroscuros de sus viñetas, también podía escribir guiones con bastante solvencia.

Veámoslo de esta manera, al crear a Hellboy, Mignola pasó de jugar con las sombras de la capa de Batman o lo colorido del mundo de Kriptón a contar historias en las que se fundían el universo de H.P Lovecraft, las historias de terror del folclore escandinavo, ruso o japonés y los cómics pulp. Y no lo hizo porque hubiera guardado por años esas ficciones, Mignola se puso a escribir recién cuando publicó los primeros números de Hellboy, como quien suma un nuevo oficio a su trayectoria.

Hellboy vs Hécate en una viñeta de la saga Despierta al demonio.

De hecho, Semilla de Destrucción, la primera historia de Hellboy tuvo que ser coguionizada por Mignola y John Byrne (desde el sábado 23 de junio, esta historia es publicada en el Perú por la sorprendente Editorial Vuk). El miedo al debut en los guiones hizo que Mignola pidiera ayuda a su amigo Byrne, pero luego de esa primera experiencia corrió en solitario y no paró hasta dejar establecidos los cimientos del universo de Hellboy.

Y este trabajo, que demandó el esfuerzo no solo de escribir sino de empaparse de los mitos y cuentos populares que se adaptarían al universo de Hellboy, dio frutos. Hellboy ha sido llevado al cine dos veces, además se han hecho dos películas animadas sobre el personaje, y se han lanzado otros títulos relacionados con el gigante rojo y sus compañeros del Buró de Investigación y Defensa de lo Paranormal o BPRD.

La influencia de Lovecraft en el universo de Hellboy es notoria. En esta viñeta de la saga Batman, Hellboy, Starman, el propio demonio rojo bromea con la figura del autor del Horror de Dunwich. “Lovecraft sabía algunas cositas”, dice.

¿Y quién (cuernos) es Hellboy? La película de 2004 de Guillermo del Toro explicó bien que el personaje llegó a la tierra como parte de un experimento nazi con el que se quería invocar a gigantescos y antiguos demonios, muy del estilo lovecraftiano, que existían fuera de esta dimensión. Sin embargo, Hellboy termina uniéndose a los aliados y combatiendo a los expertos en ocultismo del Tercer Reich, entre ellos a Grigori Rasputin, una adaptación libre del monje vinculado a la dinastía Romanov, en el final de la Rusia zarista.

Pero Hellboy no solo se ha agarrado a puñetazos con adaptaciones de personajes históricos, también lo ha hecho con clásicos de cuentos de terror como Baba Yaga, la bruja más célebre del folclore ruso, o con la griega Hécate, diosa de la hechicería.

Además, se ha nutrido de clásicas historias de monstruos hollywoodenses como vampiros y hombres lobo. Precisamente, uno de sus amuletos contra chupasangres lo vincula a nuestro país. En las características especiales del DVD de la primera película de Hellboy se hace un paneo de todos los elementos que contiene el cinturón del héroe. Está el Samaritano, la pistola especial de Hellboy que dispara virutas de plata mezcladas con agua bendita, hojas de trébol y roble blanco, uno de los tres denarios con los que el Papa Gregorio VII capturó al hombre lobo de Mantua en 1083, una calavera de azúcar de México, y un crucifijo especial que le perteneció al jesuita Luis Navarro, que mató 113 vampiros en La Oroya, Perú.

¿Cómo? Pues sí, este Hellboy, que la editorial Vuk ha traído con acierto a nuestro país, ya lleva algo peruano en su cinto. Es justo, entonces, que por fin haya pasado por aquí a decirnos hola.

El cinturón de Hellboy.
El crucifijo de Hellboy en imagen congelada del DVD francés. Para los que se pierden en el idioma de Zidane, la leyenda dice lo siguiente: “Este artefacto le perteneció al sacerdote jesuita Luis Navarro que personalmente destruyó 113 vampiros, el 5 de agosto de 1709 en La Oroya, Perú.
El primer cómic de Hellboy publicado en el Perú por Editora Vuk, escoltado por algunos tomos de Norma.
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