Día: 4 diciembre, 2012

Michael Chabon, el Escapista y el extraño experimento de Dark Horse


Poster de El Escapista salido de la pluma de Mike Mignola.

En 2001, el escritor norteamericano Michael Chabon, de origen judío, ganó el premio Pulitzer. Y sin planificarlo le regaló un superhéroe a la editorial Dark Horse, madre de Hellboy y de otras criaturas de papel.

La novela con la que Chabon ganó este trofeo era ambiciosa. Y como lo estipula el premio, narraba un aspecto de la vida en los Estados Unidos: la llegada de los migrantes europeos durante la Segunda Guerra Mundial en 1939.

Michael Chabon
Michael Chabon
El nombre de la novela es Las Asombrosas Aventuras de Kavalier y Clay (Amazing Adventures of Kavalier y Clay). Y el Amazing del título no era gratuito. Era una referencia directa a Amazing Fantasy, título en el que apareció por primera vez Spiderman, el personaje más icónico de Marvel Cómics.

¿Y por qué Chabon usó esta referencia? Porque su novela también contaba la historia de una primera vez, de un nacimiento, de cómo se inició la industria del cómic superheroico con el que Estados Unidos inunda las calles de todo el mundo.

Para lograr que su novela fuera una ecuación perfecta, Chabon sumó dos factores históricos. Migrantes europeos, pobres, y una industria naciente, llena de empresarios explotadores que pagaban centavos por hoja dibujada. El resultado fue su propia visión del escenario en el que se cimentó la industria que hoy gana millones de dólares en películas, historietas y merchandising.

Pues bien, hasta allí el esquema marchaba muy bien. Luego Chabon tuvo que construir la personalidad de los héroes de su novela. Los primos Josef Kavalier y Samuel Klayman (Kavalier y Clay). El primero nacido en Praga, obsesionado con vengarse de los nazis que lo apartaron de su familia, aprendiz de mago y dibujante. El segundo, neoyorquino, ilustrador pero con menos talento que su primo. Eso sí, ambicioso y bueno para los guiones.

Ambos dan vida a El Escapista, paladín enmascarado de Empire City, que se libra de cualquier trampa mortal gracias a habilidades parecidas a las de Harry Houdini y a su mística Llave Dorada.

El éxito de este personaje convierte en celebridades a Kavalier y Clay. Y, en el ocaso de sus carreras, ya viejos, los dos son venerados en convenciones de fanáticos de la historieta.

El Escapista en los lápices de Jason Alexander
El Escapista en los lápices de Jason Alexander

Pero la historia de esta novela no acabó en su página 734. Continuó en otro formato.

En el 2004, la editorial Dark Horse propuso a Chabon publicar una historieta con el personaje de sus personajes. El autor aceptó y gracias a esa sociedad nació The Amazing Adventures of Escapist, una serie de ocho números, que volvió dos años después con otros seis números.

No es todo. Hasta el año pasado, el propio Chabon alimentó las versiones que hablaban sobre el interés de Hollywood por llevar su novela a la pantalla grande. También se ha dicho que podría hacerse una miniserie para la televisión. De cualquier forma, artistas como el director de cine Jamie Caliri ya han hecho sus propios ensayos con los personajes de Chabon. (Pueden ver el corto de Caliri con El Escapista al final de este post). Es el tiempo el que dirá si Kavalier y Clay pueden romper las cadenas que los atan al papel y logran protagonizar algo en tres dimensiones.

Tomo 1 de El Escapista en edición de Planeta y Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay de Michael Chabon.