Categoría: Literatura fantástica

Los 17 cuentos fantásticos vuelven a la caza


Hay rebeldía en este segundo volumen de los 17 Fantásticos Cuentos Peruanos de Casa Tomada. Si el primer tomo era una carta de presentación, un repaso al aporte de clásicos del género como José B. Adolph, Enrique Prochazka o Carlos Calderón Fajardo (del que ya hemos hablado en este blog), esta segunda parte muestra la obra de jóvenes narradores y otros artistas redescubiertos pero lo hace con el ímpetu que tienen las buenas secuelas.

Como dijo Juan Manuel Chávez, uno de los escritores antologados en este libro, la publicación reclama “carta de ciudadanía” para lo fantástico sobre lo realista, y lo hace con buenos argumentos.

Entre los 17 nuevos cuentos figura la colaboración de viejos conocidos de este blog a los que ya hemos recomendado: Carlos Enrique Freyre, autor de El Fantasmocopio, Alexis Iparraguirre de El Inventario de las Naves y Jorge Casilla de El Libro de los pájaros negros.

Entre las sorpresas también se cuenta al consagrado Fernando Ampuero y a su tocayo Fernando Iwasaki, quien sorprende con Erde, un cuento que araña lo gore y juega con los mitos griegos.

¿Qué sigue a continuación? Gabriel Rimachi y Carlos Sotomayor, la dupla que tuvo a cargo la recopilación de estos cuentos afirma que este no es el final y que podrían venir un tercer y cuarto volumen de los 17 Fantásticos Cuentos. Por ahora, con su esfuerzo y sin proponérselo, ya van convirtiendo a Casa Tomada en la editorial de lo fantástico. A continuación dejo que el propio Rimachi y Sotomayor cuenten sus planes en una corta entrevista que les hice el mismo día de la presentación del libro.

Segundo y primer volumen de los 17 Fantásticos Cuentos Peruanos en la edición de Casatomada.
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Rumi, cazador de mitos


Ilustración de Lici Ramírez para Rumi y el pincullo mágico

Pensado como un guerrero errante que pasa de superar pruebas de ingenio en Chavín a enfrentar siniestras leyendas shipibas, Rumi, el personaje creado por el escritor Ricardo Vírhuez, también puede ser visto como un embajador de mitos peruanos, a los que va conociendo a través de sus aventuras.

El personaje ya tiene tres pequeños libros de cuentos publicados por la editorial Pasacalle, pero su travesía por un Perú mítico, fuera de la rigurosidad histórica, acabará recién con otras siete entregas. Es como si este Rumi encarnara nuestra propia versión de los doce trabajos de Hércules. En sus aventuras no estarán presentes el león de Nemea o la hidra de Lerna, pero sí el dios Ai apaec (el degollador moche), también el monstruo chupasangre que dio vida a los zancudos en la tradición de los pueblos amazónicos, y otras leyendas nacionales.

Virhuez, como lo afirma en la breve entrevista que le hice, ha visto a este personaje como una suerte de integrador de nuestras tradiciones, y lo hace desde el punto de vista del hombre antiguo, que tenía presente a sus deidades en todas sus actividades.

¿Cuál es el otro atractivo del personaje? Que está destinado a un público joven, que, sobre todo en provincia, ha recibido con entusiasmo la propuesta de su creador. No por nada, la primera edición de Rumi y el pincullo mágico, la aventura inicial del guerrero creado por Vírhuez, se agotó en su totalidad. Y eso, en un país que lee poco, también tiene algo de titánico.

Títulos de Rumi en la edición de Pasacalle

Todos los monstruos de Jorge Casilla


Cuidado, Jorge Casilla ha creado un asesino. Con 29 años, una licenciatura en educación y una maestría en literatura peruana y latinoamericana que está por concluir, el autor ha presentado El Libro de los Pájaros Negros, su primer libro de cuentos, en el que llama la atención la historia de ‘El del traje’, un misterioso homicida, que tiene más de personaje de manga que de asesino serial clásico.

Lo curioso es que el autor no es un gran lector de historieta japonesa, aunque la dinámica de sus relatos, por la velocidad con la que ocurren los hechos violentos y la fantasía que envuelve a sus personajes, se empeñe en contradecirlo. Para ser precisos, Casilla sí tiene gusto por lo japonés, pero no por sus viñetas sino por su literatura contemporánea. Haruki Murakami, por ejemplo, es uno de los autores que más lee.

Y para nutrirse en la construcción de relatos de horror, el escritor ha visitado clásicos del género como Poe y Lovecraft, pero además es un seguidor del cine de suspenso. Entre sus preferencias se encuentra Alfred Hitchcock, y sobre todo la historia del viejo Norman Bates: Psicosis.

“Me siento contento de haber hecho sufrir a mis personajes”, dijo Casilla en la presentación de su libro. Y claro que disfruta al construir estas historias de venganza y tortura, tanto que en la entrevista que le hice (que está al final de este post), contó que ya está escribiendo nuevos cuentos protagonizados por el enigmático ‘El del traje’. Todos estamos advertidos.

Ve al encuentro de lo fantástico


Este post llega a destiempo pero nunca es tarde, menos para hablar de lo fantástico. El infatigable Elton Honores, profesor universitario e investigador de lo fantástico en la literatura, inaugura hoy su segundo coloquio sobre el tema que lo apasiona. Bajo el título, El Orden de lo fantástico: territorios sin fronteras, Honores ha logrado convocar a una serie de estudiosos del tema fantástico que llegan de distintas partes del continente. Entre los representantes peruanos también hay una sorpresa, la presencia del embajador y escritor, Harry Belevan, quien también es uno de los primeros compiladores de cuentos fantásticos de factura peruana. Su clásica antología es de 1977.

Aquí les dejo el programa de este encuentro. Vale la pena visitarlo.

El apocalipsis vendrá como un huracán


Por Carlos García (*)

El inventario de las naves es el primer libro de cuentos del narrador Alexis Iparraguirre (Premio PUCP 2004) y describe, para ponernos a tono con las leyendas sobre el 2012, cómo será el Armagedón.

Su libro nos lleva a “las calles de los sueños perfumados” en vísperas del fin del mundo. El lugar que será borrado de la faz de la tierra por un huracán que, como un silencioso personaje, está presente en todos los cuentos de este libro y los unifica. Con él, los humanos serán visitados por apariciones del más allá, serán cuestionados por la razón de su propia existencia.

Influenciado por Borges, Ítalo Calvino, la Biblia, y animes como Akira, Iparraguirre recrea un mundo imaginario que puede ser tu barrio o el mío, que vive consumiendo sus días gracias al ‘menos’ una droga asiática comercializada a través de internet por un sujeto apodado ‘Dios’.

La religión juega un papel fundamental en la concepción del fin del mundo según el autor. En su libro queda claro que el ser humano no puede cambiar el destino que tiene fijado. Hay un ser que decide por nosotros y domina la naturaleza, llevándonos a un final digno de un especial de desastres de Discovery Channel.

No es gratuito, por ello, que el arcángel Miguel aparezca ante una joven loca para anunciarle que todo va a terminar pronto. No es extraño tampoco que en el barrio en el que se desenvuelven las tramas actúe un asesino en serie que ofrece sacrificios rituales basándose en ‘El catálogo de las naves’, la relación de embarcaciones griegas que viajaron a Troya para participar de la Ilíada de Homero.

El inventario de las naves es un libro de cuentos que atrapa, seduce y examina al lector. Son historias más reales de lo que parecen, esas que están entre nosotros pero que nunca vemos: jóvenes deprimidos, niños que quieren ser genios, ancianos que esperan el final. El género fantástico es una excusa para darles voz y demostrar que cuando llegue el huracán todos seremos iguales a ellos.

(*) Carlos García es un joven periodista, reportero de elcomercio.pe, y editor ad honorem de los videos de este blog. También es un lector voraz, amante de los animes, la lucha libre y aficionado a llamarme “cuervo”. Es amigo del blog, pero un poco más mi amigo. Este es su primer post para el blog, obviamente espero que vengan muchos más.

El inventario de las Naves en su edición de Estruendomudo 2010.

Magia en las manos de José María


Ilustración de Álvaro Portales para El Dominical de El Comercio.

Estaba en todas partes. En las cañas de carrizo de las que colgaban bolsas plásticas rosadas que invitaban a tomar chicha de jora, en las aldabas de las puertas, en Aymas, en el botacandela, en la abuela Virginia que me hablaba en quechua para que yo le respondiera en español; José María Arguedas era todos los niños Ernesto que veía en Abancay, hijos de abogados nómadas, pero no llegué a conocerlo. Recién leí sus cuentos cuando salí del colegio y volví a Lima, y a esas primeras historias le siguieron Los Ríos Profundos, Yawar Fiesta y Todas las sangres.

El Sacha Runa. Ilustración de la artista Lisa Torske.

Leer a Arguedas es terminar entendiendo la historia de su tragedia, de la tristeza que no se puede curar porque no hay una revancha a la medida. Leer a José María es terminar abrazando al ser humano, al paisano que pidió Coca Quintucha en su sepelio, la misma canción de mi viejo.

Por eso, esperaba que el 2011 fuera declarado, con toda justicia, el año del centenario de su nacimiento. Pensé que podía hacerse una cosa mixta que incluyese a Machu Picchu y a José María pero no pasó. Y su celebración quedó un poco trunca.

Pese a ello, algunas editoriales igual decidieron rendirle tributo con la publicación de sus libros. La histórica editorial Horizonte es la que más empeño le ha puesto al asunto, pero la sorpresa, sin duda, la ha puesto Punto de Lectura con la reimpresión de Mitos, Leyendas y Cuentos Peruanos, un libro casi desaparecido que encaja perfectamente en las preferencias de este blog.

Para ser precisos, Mitos, Leyendas y Cuentos Peruanos no es un libro escrito por José María, sino recopilado y editado por él. Este texto apareció por primera vez en 1947, cuando el autor se desempeñaba como jefe de la sección folklore y artes populares de la Dirección de Educación Artística del Ministerio de Educación.

El Pishtaco. Ilustración tomada del archivo virtual de Onpelix.

Fue desde ese puesto que ideó una manera sencilla de reunir los relatos populares que recogían parte de nuestra mitología. Cientos de maestros y alumnos de secundaria de todo el país que, mediante un cuestionario diseñado por el escritor, recopilaron las tradiciones orales de sus pueblos, se convirtieron en sus principales aliados. El resultado fueron más de cien cuentos, leyendas y mitos agrupados en tres regiones: costa, sierra y selva.

“Si la naturaleza escolar del volumen excluía por sí misma una serie de relatos de gran importancia documental, nos daba en cambio la oportunidad de realizar un doble ideal pedagógico: editar un libro escrito por maestros y alumnos, valioso no solo como excelente medio de trabajo escolar, sino como modelo para la recopilación folklórica”, dice Arguedas en la presentación de Mitos, Leyendas y Cuentos Peruanos.

Pero este apurimeño inmortal se quedó cortó en la valoración de este libro. Es más, su esfuerzo vino cargado de magia, tanta que el Aya Uma de Cajamarca, el Sacha Runa de Loreto y los Pishtacos de Lima vieron sus nombres escritos en letras de molde por primera vez.

Rosa Cuchillo, diosa madre


Este es un post que quería escribir desde hace tiempo. En verdad, no puedo negar que la historia de Rosa Cuchillo siempre me ha parecido fascinante. Esa manera en la que su autor, Óscar Colchado, supo mezclar un episodio tan crudo y dramático como la época de violencia terrorista con los mitos andinos sobre la muerte y la redención.

El argumento de la novela es bastante conocido. Rosa Wanka (Rosa Cuchillo) muere de pena al enterarse del deceso de su hijo Liborio, un muchacho reclutado por Sendero Luminoso, cuyo cuerpo es volado por granadas de guerra y echado a una fosa común.

A partir de entonces, el alma de Rosa vaga por el mundo de los muertos, hasta que Wayra, el perro que tuvo de niña, la guía hacia el cielo, el Janaqpacha. En su trayecto, la protagonista se encuentra con una serie de espantos de la tradición andina y de dioses de nuestra mitología. El propio Colchado reconoce que su intención era recuperar en su novela el valor de estos mitos.

Paralelamente al viaje de la madre, en una suerte de flashback, el autor también cuenta cómo fueron los últimos días de Liborio, enamorado, perdido en la selva y receloso de los métodos de los terroristas.

Hace una semanas pude por fin contactarme con Óscar Colchado para hablar sobre su novela. Y si bien no pudo recibirme personalmente, porque su estado de salud es delicado, si aceptó responder mis preguntas por correo electrónico. Este es el resultado.

¿Cómo calificaría a su novela? ¿En qué genero novelístico la pondría?

Los estudiosos de la literatura sitúan a mi novela dentro de la corriente de lo real maravilloso. El pionero en el estudio de esta tendencia narrativa fue el cubano Alejo Carpentier y en el Perú, José Antonio Bravo, quien se dedicó a analizarla junto a otras corrientes afines.

Actriz Ana Correa interpretando a Rosa Cuchillo

La novela está dividida en dos niveles. Por un lado está el viaje de Rosa Cuchillo por el mundo de los muertos, el Ukhupacha, hasta llegar al cielo, el Janaqpacha. Y por el otro, están los últimos días de Liborio, hijo de Rosa y miembro de Sendero Luminoso, ¿siempre tuvo en mente esta estructura? ¿Por qué no hizo dos historias distintas?

En realidad, mi novela iba a narrar solo el viaje de Rosa Cuchillo por el trasmundo, pues el avance de los estudios sobre el más allá de nuestros padres precolombinos había sido muy disperso y faltaba una estructuración que le diera coherencia. Es por eso que, reuniendo las versiones orales que me fue posible recoger y recurriendo a diversas fuentes escritas, logré darle esa articulación con la que funciona la novela en la parte mítica; mas, como esos años en que yo me hallaba afanado escribiendo, ocurrían en el Perú los hechos lamentables de esa guerra fratricida donde no se respetaban las creencias mágico religiosas del campesinado, que se hallaba entre dos fuegos, vi que convenía juntar esta historia también -la de la guerra- para articularla en un solo soporte.

En la novela hay una serie de referencias a figuras de la tradición y la mitología andina. Están el Jarjacha, el condenado, deidades como Cavillaca, ¿cuando escribió la novela ya tenía conocimiento de esta figuras o fue informándose de a pocos de todos estos personajes?

Ocurrieron las dos cosas: por un lado recurrí a mi memoria personal acerca de lo que se hablaba sobre seres míticos de la tradición oral en el mundo andino donde nací y, por otro lado, me fui informando acerca de los personajes míticos y real maravillosos de otros lugares de los Andes, en donde constaté que esos personajes eran comunes en toda la región andina, sólo diferían a veces por el cambio de nombre y alguna característica propia del lugar.

¿Es justo decir que Rosa Cuchillo es una suerte de Divina Comedia con elementos andinos?

Sí, podría decirse. Sin embargo, la Divina Comedia -que es la mitología del mundo cristiano- se parece también a la concepción de la muerte que se da también en la mitología de otras culturas; por ejemplo en el mundo griego, de la que La Divina Comedia heredó muchos elementos. La mitología andina tiene elementos propios que se asemejan a veces a los de otras culturas. Por ejemplo, el perrito Wayra es quien guía a Rosa Cuchillo por el mundo de los muertos y alguien podría decir que es una adecuación de Virgilio conduciendo a Dante. Sin embargo, no es así. Hasta hoy existe la creencia en diferentes puntos del ande, la costa y la selva acerca de ese perrito mítico conduciendo a su dueño hacia el paraíso indio, tal como se creyó muchos siglos atrás; como es el caso del Señor de Sipán, donde se han hallado cánidos acompañándolo en su sepulcro.

Liborio vuelve a la tierra de los vivos después de encontrarse con su madre, ¿es el cabo suelto que dejó para continuar en algún momento con la historia?

Sí, pensaba hacerlo. Ahora ya no estoy tan seguro de eso.

¿Le gusta la interpretación que se ha hecho de su novela en el teatro? ¿Le gustaría verla en una serie de televisión o en historietas?

Sí, me encanta el trabajo de Yuyachkani y particularmente la interpretación de Ana Correa. Igualmente me encantaría verla en TV. Aunque en historieta ya lo ha hecho parcialmente Gladys Flores para la Editorial San Marcos. Y ha quedado muy bien.

P.D. Días después de que me enviara sus respuestas, Don Óscar me invitó a la presentación del libro de su hija Patricia, La danza del narciso, allí pudimos conversar unos cuantos minutos. Es el complemento ideal para este post. (Como siempre, la edición es de mi buen amigo Carlos García de Número Zero)

Versión de Rosa Cuchillo de la editorial San Marcos.