Categoría: Literatura fantástica

Raúl Porras Barrenechea y Luis Alberto Sánchez, detectives de lo desconocido


Pablo Teruel es Sherlock Holmes, aunque peruano, anarquista y crítico de Augusto B. Leguía. Es también, por los temas que investiga, nuestro Fox Mulder, con jefes gruñones igual que los mandamases del FBI, pero sin armas. Y es, sobre todo, uno de los primeros investigadores de lo paranormal en el Perú, fruto de la imaginación del amable escritor José Güich, un hombre que probablemente esté destinado a convertirse en un clásico al igual que su personaje.

Teruel nació el 2006, con la publicación del Mascarón de Proa, el segundo libro de cuentos de Güich. Su ingreso al mundo de la literatura fantástica no pudo ser más prometedor. En El Veterano, el primer cuento en el que apareció, Teruel descubre documentos secretos que viajaron a través del tiempo, y que fueron a dar a manos de los oficiales a cargo de la defensa de Arica, poco antes de la invasión chilena.

El investigador volvió el 2008, dentro del libro de cuentos Los Espectros Nacionales, con una historia de viajes interdimensionales que involucraba al monitor Huáscar y a su capitán, Miguel Grau Seminario.

Recién el 2009, Teruel pudo protagonizar su primera novela: El misterio de la Loma Amarilla, una historia situada en la Lima de 1922. Donde el investigador y periodista recurre a dos de los más reconocidos intelectuales peruanos del siglo XX para resolver un enigma ocurrido en las viejas colinas de Surco. Es así que, desde sus especialidades, Luis Alberto Sánchez y Raúl Porras Barrenechea aportan a las pesquisas del detective y periodista. Esto, desde luego, es parte de los guiños a la historia que acostumbra a colocar José Güich en sus relatos. Y es precisamente lo que hace más interesantes las historias de Teruel.

Recientemente, pude conversar con Güich sobre Teruel, la literatura fantástica peruana en el 2010, y sus nuevos proyectos. Este es el post con el que el cuervo vuelve a volar el 2011.

El misterio de la Loma Amarilla en la edición de SM para su colección Gran Angular.
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Noche de brujas en Ayacucho


El castigo convierte en monstruos a hombres y mujeres en Ayacucho. Si uno se descuida, puede ser sorprendido por el jadeo siniestro de la jarjacha, ese ser que nace cada vez que se descubre un incesto en los andes. O, peor aun, si uno camina sin tomar precauciones puede encontrarse con la mula, el demonio en el que son transformadas las mujeres que seducen a los curas. Ni siquiera los cielos están libres. En la noche ayacuchana, las cabezas voladoras de las brujas pueden ser vistas mientras avanzan repitiendo su aullido siniestro: “Seq, seq, seq”.

Todas estas tradiciones fueron recogidas hace años por veteranos hombres de letras de Ayacucho que las transformaron en cuentos, y en 2007 estas mismas historias fueron recopiladas en un solo tomo por el escritor Willy del Pozo, editor de la casa Altazor. “El libro se llama Achachaw porque es la voz quechua se usa para decir: qué miedo”, explica.

A estas historias, el joven escritor le sumó uno de sus propios cuentos. Uno que mezcla el misterio de las tradiciones de su tierra con los años de violencia terrorista, y al que llamó Chuschi (*). Es como si Del Pozo hubiera descubierto que el horror une a los cuentos de espanto del ande y a la difícil realidad que tuvo (y todavía tiene) que afrontar su pueblo. Es como si la lectura pudiera conjurar todos estos miedos. Vale la pena leerlo.

(*) Chuschi es el distrito ayacuchano en el que se iniciaron las acciones terroristas de Sendero Luminoso, en mayo de 1980.

Achachaw en la versión de la editorial Altazor.

Ellas quieren tu corazón (y tus vísceras)


El escritor Carlos Carrillo se acomoda los botones de la camisa roja que lleva bajo el terno negro antes de empezar a conversar sobre su libro de cuentos. En el recibidor de su departamento una figurilla de la estrella porno Jenna Jameson, que va armada de un tridente, observa atenta, y detrás mío, una inquietante reproducción de Cronos devorando a su hijo, una de las Pinturas Negras de Francisco de Goya, vigila toda la escena.

Ni siquiera planeándolo hubiera conseguido mejor escenario para hablar de Para tenerlos bajo llave, la recopilación de los provocadores cuentos de horror de mi anfitrión, Carlos Carrillo, fiel lector de Howard P. Lovecraft, al que considera “un poco asexuado”, y de Charles Bukowski, ese viejo indecente al que le gustaba hablar de erecciones, eyaculaciones y exhibiciones.

Y, de hecho, es la mezcla de los dos autores totémicos de Carrillo la que ha definido un poco su estilo narrativo. No es casual que sus cuentos estén poblados de chicas que pueden hacerte pasar un buen momento antes de acabar contigo. Mujeres lobo, vampiras, santas homicidas, colegialas sádicas y brujas que habitan en Chacarilla del Estanque, todas sus protagonistas llegan cargadas de un gusto especial por el sexo y el gore, el tipo de violencia gráfica que se atribuye al buen George Romero.

Desde luego, el estilo del autor le ha traído algunos problemas, ha sido vetado en alguna ocasión y sus historias han sido calificadas de pornográficas (tal como cuenta en la entrevista que le hice). Pero él no se arredra. De hecho promete volver con más sexo y más gore con la novela que prepara para el próximo año. Las almas sensibles están advertidas.

P.D. Debajo de la entrevista he colgado un corto llamado El coleccionista, que está basado en uno de los cuentos de Carrillo.

Para tenerlos bajo llave en la versión de Bizarro Ediciones.

¡Derogan las leyes de Asimov!


Ilustración del artista Chris Grine.

Scarlet Legonía es una adolescente de 15 años a la que le gusta desafiar las normas vigentes (*). Hace poco, ganó el concurso de cuento Yo soy el robot, organizado por el proyecto Escuelab y Ata (Alta tecnología andina). Su historia, que, es cierto, pudo haber sido afinada un poco más, trata de un autómata que tiene algo de Hannibal Lecter y de Jack el destripador.

El pasado domingo 7 de noviembre, el Dominical de El Comercio publicó íntegramente su cuento que puede ser leído aquí. Lamentablemente, Escuelab ha desactivado los enlaces a los otros cuentos que participaron en el concurso. Esperamos que puedan reponerlos pronto.

Para no dejarlos con la intriga, pongo esta muestra del talento un poco siniestro de la joven Scarlet:

 

El robot era bien astuto, lo que pensaba
hacer era cortarle el pellejo y ponérselo encima
y así luciría como Juan. Primero, lo degolló,
luego le sacó toda la piel y así fue logrando su
venganza”.

 

(*) La historia ganadora del concurso de Escuelab derriba las leyes de la robótica, un conjunto de normas establecidas por el famoso Isaac Asimov en la mayoría de sus novelas y cuentos de ciencia ficción, que hoy son reinterpretadas por autores contemporáneos.

Estas son las tres leyes:

1.Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2.Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
3.Un robot debe proteger su propia existencia (por ser un sistema muy costoso), hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Sarah, la vampira que vino del mar


Wihelmina Murray o Mina Harker, la vampira inglesa más celebre de la literatura, en la versión del artista Adam Hughes.

Con disciplina se pueden conseguir muchos cosas: superar alguna marca, tener objetivos claros o desenterrar vampiros. Al escritor puneño, Carlos Calderón Fajardo, le pasa lo último. Fue el único de cuatro narradores que en 1993 cumplió la misión de contar un episodio de la vida de Sarah Ellen, un relato que debía integrarse a un todo que se leería como la novela definitiva de la no muerta más célebre del Perú, la chupasangre que partió desde su natal Halifax, Inglaterra, hasta llegar a las costas de Pisco, donde empezó la verdadera historia de su inmortalidad.

En El viaje que nunca termina, Calderón Fajardo recrea la travesía de la Sarah Ellen y su esposo John P. Roberts hasta llegar a nuestro país. Es una novela corta en la que aparecen personajes como el escritor Bram Stoker, creador de Drácula y hemófago clandestino según la mitología creada por el narrador puneño, y el recio capitán Diego Álvarez, un enamorado de los buques de vela. La segunda edición de este libro apareció el 2009, bajo el sello Altazor, y la primera, aunque bastante más corta, en 1993.

Este año, gracias a esa tenacidad de la que ya hemos hablado, Calderón Fajardo, publicó un segundo libro sobre Sarah Ellen al que tituló La novia de Corinto. Esta historia es más compleja que la primera. El escritor nos muestra lo que pasa con la vampira inglesa 80 años después de su muerte, cuando vuelve reencarnada en la esposa muerta del lugarteniente de un líder terrorista preso en una base naval. De a pocos, el relato se va convirtiendo en una interpelación al ‘pensamiento Gonzales’, un ser etéreo que representa las convicciones perdidas del cabecilla terrorista.

El escritor promete para el próximo año la última parte de su trilogía sobre Sarah Ellen, en la que finalmente llegará la redención para la vampira inglesa. Parte de las motivaciones y expectativas del autor están resumidas en la siguiente entrevista. (Les pido un poco de paciencia porque el video tarda 25 segundos en empezar)

El viaje que nunca termina y La novia de Corinto en la edición de Altazor.

Un vuelo por la Feria del Libro


El entusiasta blogger y videoreportero, Carlos García, que me ayuda en la edición de los videos que salen en este blog, me invitó esta semana a la Feria del Libro de Miraflores para buscar literatura fantástica. Encontramos títulos como el Fantasmocopio de Carlos Freyre, libros de cuentos de José Adolph y José Guich, algo de Óscar Colchado y un poco más de mitología andina.

No pudimos ver el interesante trabajo que se está haciendo en editoriales como Casatomada y Altazor, porque estas casas no tienen stand en la feria, pero seguramente habrá más tiempo para revisar su chamba. Lo que sí quedó claro, es que la literatura fantástica tiene precios cómodos, los títulos que ubicamos no pasan de veinte soles. Así que una vez más, si van a la Feria del Libro, los invito a darle una oportunidad a la fantasía que se produce en el país.

Este video fue publicado originalmente en Número Zero.

La fantasía y sus 17 aliados atacan otra vez


Portada de Grim Fairy Tales número 31. Zenescope Entertainment.

Este es un aviso de servicio público. Gabriel Rimachi, el dinámico escritor y factótum de la editorial Casatomada, amenaza con lanzar la primera semana de diciembre el segundo volumen de sus 17 Fantásticos Cuentos Peruanos, un libro que en 2008 generó en la ciudad altos niveles de adicción por la fantasía, lo insólito y el suspenso.

Rimachi tiene suficiente material como para causar los mismos estragos que provocó su primera recopilación. Si en el primer volumen de sus 17 Fantásticos Cuentos Peruanos tenía como puntas de lanza a reconocidos escritores como José Adolph (quien murió tres meses después de entregar un cuento inédito a Rimachi), José Güich, el más prolífico narrador de ciencia ficción del país, y Carlos Calderón Fajardo, ahora tiene en su arsenal a Rodolfo Ybarra, Katya Adahui y Alexis Iparraguirre, premio nacional de narrativa de la PUCP.

¿De qué va este libro? Rimachi lo ha explicado varias veces, pero el resumen es que trató de mostrar un collage de cómo ha ido evolucionando el cuento fantástico en el país, a través de varias generaciones de autores. Desde veteranos como Adolph hasta jóvenes como Johann Page. Por cierto, esta publicación tiene otro mérito, es la primera recopilación de cuento fantástico que se hace en el Perú desde 1977.

¿Y cuál es el menú del libro? Pues hay hombres que hablan con animales (perros y medusas para ser más exactos), viajes a Ucronia (por medio de palabras mágico/científicas) naves espaciales, transformaciones, un escritor y chantajista (que también puede ser un viajero del tiempo) que usa un inquietante libro para sorprender a sus víctimas, y un tragador de lápices. También se puede encontrar a Speechman, a una muerta bastante locuaz, algunas desapariciones, una historia de Batman (sí, ese Batman), un ángel que salva suicidas, y a otros personajes.

Puede ver la lectura que Rimachi tiene sobre este libro en esta entrevista:

Los 17 fantásticos cuentos peruanos de Editorial Casatomada.