Etiqueta: Cuentos de horror

Todos los monstruos de Jorge Casilla


Cuidado, Jorge Casilla ha creado un asesino. Con 29 años, una licenciatura en educación y una maestría en literatura peruana y latinoamericana que está por concluir, el autor ha presentado El Libro de los Pájaros Negros, su primer libro de cuentos, en el que llama la atención la historia de ‘El del traje’, un misterioso homicida, que tiene más de personaje de manga que de asesino serial clásico.

Lo curioso es que el autor no es un gran lector de historieta japonesa, aunque la dinámica de sus relatos, por la velocidad con la que ocurren los hechos violentos y la fantasía que envuelve a sus personajes, se empeñe en contradecirlo. Para ser precisos, Casilla sí tiene gusto por lo japonés, pero no por sus viñetas sino por su literatura contemporánea. Haruki Murakami, por ejemplo, es uno de los autores que más lee.

Y para nutrirse en la construcción de relatos de horror, el escritor ha visitado clásicos del género como Poe y Lovecraft, pero además es un seguidor del cine de suspenso. Entre sus preferencias se encuentra Alfred Hitchcock, y sobre todo la historia del viejo Norman Bates: Psicosis.

“Me siento contento de haber hecho sufrir a mis personajes”, dijo Casilla en la presentación de su libro. Y claro que disfruta al construir estas historias de venganza y tortura, tanto que en la entrevista que le hice (que está al final de este post), contó que ya está escribiendo nuevos cuentos protagonizados por el enigmático ‘El del traje’. Todos estamos advertidos.

Ve al encuentro de lo fantástico


Este post llega a destiempo pero nunca es tarde, menos para hablar de lo fantástico. El infatigable Elton Honores, profesor universitario e investigador de lo fantástico en la literatura, inaugura hoy su segundo coloquio sobre el tema que lo apasiona. Bajo el título, El Orden de lo fantástico: territorios sin fronteras, Honores ha logrado convocar a una serie de estudiosos del tema fantástico que llegan de distintas partes del continente. Entre los representantes peruanos también hay una sorpresa, la presencia del embajador y escritor, Harry Belevan, quien también es uno de los primeros compiladores de cuentos fantásticos de factura peruana. Su clásica antología es de 1977.

Aquí les dejo el programa de este encuentro. Vale la pena visitarlo.

Noche de brujas en Ayacucho


El castigo convierte en monstruos a hombres y mujeres en Ayacucho. Si uno se descuida, puede ser sorprendido por el jadeo siniestro de la jarjacha, ese ser que nace cada vez que se descubre un incesto en los andes. O, peor aun, si uno camina sin tomar precauciones puede encontrarse con la mula, el demonio en el que son transformadas las mujeres que seducen a los curas. Ni siquiera los cielos están libres. En la noche ayacuchana, las cabezas voladoras de las brujas pueden ser vistas mientras avanzan repitiendo su aullido siniestro: “Seq, seq, seq”.

Todas estas tradiciones fueron recogidas hace años por veteranos hombres de letras de Ayacucho que las transformaron en cuentos, y en 2007 estas mismas historias fueron recopiladas en un solo tomo por el escritor Willy del Pozo, editor de la casa Altazor. “El libro se llama Achachaw porque es la voz quechua se usa para decir: qué miedo”, explica.

A estas historias, el joven escritor le sumó uno de sus propios cuentos. Uno que mezcla el misterio de las tradiciones de su tierra con los años de violencia terrorista, y al que llamó Chuschi (*). Es como si Del Pozo hubiera descubierto que el horror une a los cuentos de espanto del ande y a la difícil realidad que tuvo (y todavía tiene) que afrontar su pueblo. Es como si la lectura pudiera conjurar todos estos miedos. Vale la pena leerlo.

(*) Chuschi es el distrito ayacuchano en el que se iniciaron las acciones terroristas de Sendero Luminoso, en mayo de 1980.

Achachaw en la versión de la editorial Altazor.

Ellas quieren tu corazón (y tus vísceras)


El escritor Carlos Carrillo se acomoda los botones de la camisa roja que lleva bajo el terno negro antes de empezar a conversar sobre su libro de cuentos. En el recibidor de su departamento una figurilla de la estrella porno Jenna Jameson, que va armada de un tridente, observa atenta, y detrás mío, una inquietante reproducción de Cronos devorando a su hijo, una de las Pinturas Negras de Francisco de Goya, vigila toda la escena.

Ni siquiera planeándolo hubiera conseguido mejor escenario para hablar de Para tenerlos bajo llave, la recopilación de los provocadores cuentos de horror de mi anfitrión, Carlos Carrillo, fiel lector de Howard P. Lovecraft, al que considera “un poco asexuado”, y de Charles Bukowski, ese viejo indecente al que le gustaba hablar de erecciones, eyaculaciones y exhibiciones.

Y, de hecho, es la mezcla de los dos autores totémicos de Carrillo la que ha definido un poco su estilo narrativo. No es casual que sus cuentos estén poblados de chicas que pueden hacerte pasar un buen momento antes de acabar contigo. Mujeres lobo, vampiras, santas homicidas, colegialas sádicas y brujas que habitan en Chacarilla del Estanque, todas sus protagonistas llegan cargadas de un gusto especial por el sexo y el gore, el tipo de violencia gráfica que se atribuye al buen George Romero.

Desde luego, el estilo del autor le ha traído algunos problemas, ha sido vetado en alguna ocasión y sus historias han sido calificadas de pornográficas (tal como cuenta en la entrevista que le hice). Pero él no se arredra. De hecho promete volver con más sexo y más gore con la novela que prepara para el próximo año. Las almas sensibles están advertidas.

P.D. Debajo de la entrevista he colgado un corto llamado El coleccionista, que está basado en uno de los cuentos de Carrillo.

Para tenerlos bajo llave en la versión de Bizarro Ediciones.

¡Derogan las leyes de Asimov!


Ilustración del artista Chris Grine.

Scarlet Legonía es una adolescente de 15 años a la que le gusta desafiar las normas vigentes (*). Hace poco, ganó el concurso de cuento Yo soy el robot, organizado por el proyecto Escuelab y Ata (Alta tecnología andina). Su historia, que, es cierto, pudo haber sido afinada un poco más, trata de un autómata que tiene algo de Hannibal Lecter y de Jack el destripador.

El pasado domingo 7 de noviembre, el Dominical de El Comercio publicó íntegramente su cuento que puede ser leído aquí. Lamentablemente, Escuelab ha desactivado los enlaces a los otros cuentos que participaron en el concurso. Esperamos que puedan reponerlos pronto.

Para no dejarlos con la intriga, pongo esta muestra del talento un poco siniestro de la joven Scarlet:

 

El robot era bien astuto, lo que pensaba
hacer era cortarle el pellejo y ponérselo encima
y así luciría como Juan. Primero, lo degolló,
luego le sacó toda la piel y así fue logrando su
venganza”.

 

(*) La historia ganadora del concurso de Escuelab derriba las leyes de la robótica, un conjunto de normas establecidas por el famoso Isaac Asimov en la mayoría de sus novelas y cuentos de ciencia ficción, que hoy son reinterpretadas por autores contemporáneos.

Estas son las tres leyes:

1.Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2.Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
3.Un robot debe proteger su propia existencia (por ser un sistema muy costoso), hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.